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domingo, 12 de abril de 2015

La buena pinta del Teleférico



Un grupo de niños ingresan a la Estación Barinitas, en la apertura al público de los espacios, con fines de información y adaptación. / Foto: Cortesía Prensa Mukumbarí


Debemos reconocerlo: el Teleférico de Mérida (Mukumbarí), al menos en lo que va de primera estación (Barinitas) muestra un porte envidiable, una especie de espacio de primer mundo. Con aires de aeropuerto de algunos de esos países árabes en donde el petróleo se ha convertido en fantasías arquitectónicas. A nuestra escala, claro está.

Lo que queremos decir es que luce bien este primer contacto del Teleférico con la gente, sus futuros usuarios.

Si bien los que están al frente del proyecto han prometido no una sino varias veces que la obra está avanzada, lista, casi para su entrega, pasan los meses, pasan los años y a estas alturas sólo tenemos una bonita estampa de la Estación Barinitas pero que, como ocurre en este tipo de obras tan esperada, lo que hace es abrir más el apetito por lo que vendrá.

Ya sabemos que la gente lo que sueña y desea es subir hasta lo más alto para a gozar de la fortuna de ver caer nieve en pleno trópico. Con este hermoso plato de entrada (que es la primera estación) el gobierno debe entender que la gente quiere llegar al plato principal y si queda espacio, hasta el postre.


domingo, 14 de octubre de 2012

Una estructura "clásica" gana premio Stirling de Arquitectura


 

No todo es concreto y vidrio. Al menos para el jurado del afamado Premio Stirling de Arquitectura, aún hay tiempo de valorar la belleza que nos deja la vieja escuela, llena de giros románticos, cierta magnificencia y un aura sobria y nostálgica. Acá les dejo la nota que puede ser inspiradora para aquellos que defienden, por ejemplo, la propuesta dejada por  Millán como elemento identificador de lo que debe ser el rostro del centro de Mérida.

Un laboratorio de la Universidad inglesa de Cambridge ha ganado el premio de arquitectura Stirling, que concede el Real Instituto de Arquitectos Británicos (RIBA), que ha valorado el espacio y la belleza del edificio.
El centro de investigación lleva el nombre de Laboratorio Sainsbury, diseñado por Stanton Williams y construido cerca de los jardines botánicos de la universidad.
Este edificio competía con el Estadio Olímpico de Stratford, donde se celebraron los Juegos de Londres 2012, y con la galería de arte Hepworth, construida en la localidad de Wakefield, en el condado de West Yorkshire, norte de Inglaterra.
Según informó hoy RIBA, también competían el teatro Lírico de Belfast; el centro de cuidado de enfermos de cáncer Maggie, en la ciudad escocesa de Glasgow, y New Court, el edificio del banco Rothschild en la City de Londres (centro financiero).
Sin embargo, el laboratorio diseñado por Stanton Williams se ha llevado este premio, concedido anoche y dotado con 20.000 libras (unos 38.500 dólares), indicó hoy el instituto de arquitectos.
La arquitecta Joanna van Heyningen, que integró el jurado que eligió al ganador, calificó al laboratorio como “un edificio extraordinario”, que facilita espacio para que unos 120 expertos trabajen en el área de botánica en Cambridge.
Los investigadores “merecen el mejor espacio posible para trabajar, y esto es lo que han recibido”, dijo Van Heyningen.
“Es un edificio sublime con una luz natural extraordinaria”, agregó la arquitecta.
El coste de la construcción del laboratorio ha sido estimado en 82 millones de libras (unos 132 millones de dólares).

martes, 31 de enero de 2012

Dejar hacer, dejar pasar




NOTA: Este material es parte de mi columna semanal Nada por sentado publicada todos los lunes por el Diario de Los Andes: www.diariodelosandes.com.


¿Qué hace a una ciudad un espacio “bueno para vivir” o “grato para la vida”? La respuesta puede ser compleja y tener múltiples aristas en función del ojo de quien la mire. Es obvio que la respuesta también pudiera estar emparentada a ese listón (alto o bajo) o umbral (alto o bajo) del cual hablábamos en una columna precedente: el estándar que cada urbe quiera darse depende del grado de conformismo o no de sus habitantes.
En http://laboratorioarquitecturaperu.blogspot.com
(blog que recomiendo ampliamente) presentaron una entrevista hecha a un grupo de arquitectos holandeses. El título del post es "Una buena ciudad es mejor que una buena casa". La entrevista buscaba establecer los actuales enfoques de la arquitectura en el llamado país de los tulipanes.
Ante una de las preguntas de cómo se vive la arquitectura en un país como Holanda, uno de los entrevistados respondía: “Somos afortunados. En Holanda la arquitectura es algo normal, importante. No porque se hable de ella sino porque está para usarse. Y hay mucha. Por eso hay mucho trabajo. Tenemos clientes profesionales que no buscan a sus arquitectos en las revistas. Buscan relaciones a largo plazo, calidad, servicio, atención. El ayuntamiento es clave en la arquitectura de las ciudades holandesas. Apuestan por ciudades para los ciudadanos. No por monumentos para mayor gloria de los políticos. La gente es exigente, está acostumbrada a exigir, y las leyes reflejan esa exigencia”.
En esas palabras podemos ver reflejado el punto que nos trae a cuento: “la gente es exigente, está acostumbrada a exigir”. Claro, también “las leyes reflejan esa exigencia”.
En Mérida, decíamos en la columna anterior, pareciera exhibirse un estándar que tiende a hablar de una “comunidad exigente”. No obstante mi optimista percepción debe vérselas con una cotidianidad dura y perenne en la que sobran ejemplos de una especie de lento pero seguro aniquilamiento de la calidad,el buen gusto,la estética,el ornato,la belleza…Para mí:la calidad de vida. Nos quieren quitar la expresión “vivo en una ciudad donde vale la pena vivir”.
Ejemplos, decíamos, sobran, pero recientemente vi uno que debe ser suficiente para hacer patente la cotidiana lucha que debe librar Mérida contra sus agresores los cuales, para sorpresa nuestra, somos los propios merideños acompañados de unas autoridades a las que pareciera no movérseles la fibra por esta aún hermosa ciudad.
En plena avenida 4, la Bolívar (históricamente la más importante) cada día los buhoneros van ganado espacios. Claro, en un país en el que el empleo es un problema sin resolver, es obvio que las ciudades deben dar cobijo a un ejército de personas que deben sobrevivir de alguna manera.
Ese es ya un problema mayúsculo. Pero la fotografía que acompaña esta nota (ojalá pueda apreciarse) lo que muestra es a un buhonero ocupando el espacio que hasta hace unos días pertenecía a un árbol. El árbol fue cortado (no sabemos la razón) y esta persona – el buhonero – supongo que dijo: “bueno, allí está ahora mi sitio de trabajo”, y, sin pensarlo dos veces, se instaló en “la jardinera”, convirtiéndose él con sus mercancías en una emblemática siembra de nuestras desventuras urbanas.
¿Tenemos autoridades que reflejan la exigencia por una mejor ciudad? La respuesta es NO. Y tal vez lo sea porque de a poco vamos dejando hacer, dejando pasar. En ese ablandamiento progresivo de la mano de la autoridad se van viendo ejemplos como el descrito y otros horrores que de seguro están por venir.

sábado, 26 de abril de 2008

Medellín lo hizo


¿Cual es el problema más notorio que viven los habitantes de las principales ciudades venezolanas?...La respuesta está muy clara, según las encuestas: la inseguridad. Las estadísticas de homicidios y otros hechos violentos no hacen sino seguir en aumento, pese a la insistencia gubernamental de que "la verdad no estamos tan mal". Poca o mucha, la inseguridad es un problema no resuelto. Pero ¿Se puede acaso bajar la criminalidad hasta una proporción socialmente aceptable, si es que tal problema se puede aceptar?. Pues sí. Y no miremos a Tokio, Estocolmo, Toronto, Sidney u otra ciudad de los países considerados desarrollados. Miremos a Colombia y específicamente el caso de la famosa Medellín, quien tras escribir un capítulo triste como centro mundial del narcotráfico, es ahora ejemplo de gestión del problema urbano de la inseguridad. Jacobo Rubisteín contó en el Universal la visita de Segio Fajardo, ex-alcalde de Medellín, a Venezuela y de la visión aplicada allá para ganarle, al menos por ahora, la partida al hampa.

viernes, 25 de abril de 2008

Los osados escenarios olímpicos

China se prepara para celebrar sus Juegos Olímpicos en medio de tensiones generadas por su política hacía el Tibet. Sin embargo, mientras las protestas siguen, también lo hace el trabajo para terminar los detalles de los asombrosos escenarios deportivos. Echemos un vistazo a esta breve presentación sobre el monumental estadio de Beigin