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domingo, 13 de septiembre de 2015

Participemos en el presupuesto de la ciudad



En la encuesta, que se llena por Internet, usted decide en qué áreas prioritarias se deben emplear los dineros públicos municipales en el 2016.


El amigo Carlos Pérez, quien se desempeña como Jefe del Departamento de Participación Ciudadana de la Alcaldía del Municipio Libertador, nos invitó a tomar parte de la encuesta en línea, diseñada por la Alcaldía con el apoyo de Transparencia Venezuela, como un instrumento sencillo, claro y muy útil para canalizar la percepción que tenemos sobre nuestro municipio, sus problemas y sobre todo, aquellos aspectos en los que quisiéramos que más se ocuparan las autoridades locales, en este caso concreto el alcalde del municipio Libertador, Carlos García.

Pues bien,  me convertí en el ciudadano número 7 que utiliza estos servicios en línea (on line) para concretar mis opiniones sobre las áreas en las que debe hacer más énfasis el municipio el próximo 2016. 

Es decir, en la encuesta usted decide sobre qué áreas se deben canalizar los recursos. La encuesta dura 1 mes y en ese tiempo se tendrá una guía que proyecta la percepción ciudadana sobre lo que debe ser el presupuesto del venidero año, acá en la ciudad de Mérida.

Le invitamos a anotarse y a tomar parte en esta iniciativa. Vaya a la dirección:


y llenen los datos. No son más de 5 minutos para el registro y el llenado de la encuesta.

¡Es bueno sentir que uno es parte de la voz colectiva de la ciudadanía!

domingo, 2 de noviembre de 2014

Basura y hora pico





El viernes 31 de octubre, a las 7:00pm, subiendo por la avenida 8, una extraña cola de vehículos llegaba hasta la calle 26. Pensé en un accidente, en un operativo policial, incluso en una protesta vecinal por algún problema puntual. Pero no era nada anormal... ¿O a lo mejor sí?
Se trataba de un camión del aseo urbano que hacía su ruta de recolección de desechos, subiendo por la avenida 8 a esa hora de tarde-noche, un fin de mes, un viernes y en hora pico.

Las caras de los conductores lo resumía todo: una mezcla de rabia, desespero y resignación. Creo que todos en su sano juicio se hacían la pregunta: ¿A quién se le ocurre recoger la basura a la hora de mayor tránsito en la ciudad? No es la primera vez que este abuso ocurre y, por los vientos que soplan de esa cierta inconsciencia de las autoridades municipales y también de la Gobernación, parece que no será la última.

jueves, 9 de octubre de 2014

MI CIUDAD está de aniversario...Mérida cumple 456 años

El día jueves 9 de octubre, se presentó  como uno de los típicos de los años 70, donde predominaba el frío y la neblina baja en toda la ciudad. Así continuaron los actos para celebrar el cumpleaños 456 de Mérida. La Alcaldía del municipio Libertador organizó los festejos que se escenificaron en La Parroquia, único pueblo asentado en plena urbe. Las imágenes presentadas acá dan muestra de las actividades culturales vinculadas a la celebración aniversaria.





Durante todo el día, se presentó una muestra artesanal y gastronómica que atrajo a cientos de merideños quienes quisieron celebrar el asueto compartiendo en familia y en sana paz. El alcalde Carlos García manifestó que con estas actividades se busca promover la identidad cultural de los merideños. “En esta oportunidad contamos con la participación de agrupaciones de los municipios Campo Elías, Rangel, Alberto Adriani y por supuesto de Libertador”, indicó.

También hizo referencia a la importancia de retomar la identidad que ha caracterizado a los merideños, destacando que la ocupación de los espacios públicos de la ciudad en el marco de actividades similares, es un compromiso de la gestión del burgomaestre Carlos García.

Desfilaron para agasajar a Mérida

Cerca de 600 personas entre niños, jóvenes, adultos participaron en el colorido desfile también organizado para el aniversario de la ciudad. Tres bandas show, estudiantes, maestros y representantes de las cinco escuelas municipales, 40 agrupaciones culturales, más de 10 asociaciones deportivas y el Alcalde desfilaron a lo largo de la avenida Bolívar de La Parroquia hasta llegar a la plaza donde continuaron los actos con la presentación de agrupaciones como el Ensamble Alegría conformado por personas con diversidad funcional, concluyendo con la presentación de gaitas.

Desde la Alcaldía se ha creado la Asociación Artística Gastronómica y Artesanal del municipio Libertador, con el objeto de apoyar a todas las personas que desarrollen alguna actividad relacionada con la cultura y las tradiciones merideñas para apoyarles en la promoción de sus creaciones. Todas estas han sido actividades que, si bien están enmarcadas en el aniversario 456 de la ciudad, se repetirán para ofrecer a los merideños otras alternativas de recreación. 

Esta información fue generada por la Oficina de Prensa de la Alcaldía del Municipio Libertador



domingo, 11 de agosto de 2013

La basura nos sigue ganando



Llegaron los turistas. Son miles y tenemos que admitir que por lo visto guardan aún el deseo de encontrar a Mérida más bella cada día.
Pero para muchos el encuentro con la ciudad suele ser desagradable si tomamos en cuenta las esquinas llenas de basura, las paredes atestadas de publicidad (¡incluso hay mucha propaganda de las elecciones presidenciales del 2012!) y las islas centrales de las avenidas sirviendo de improvisados basureros.
Recientemente Omar Gutiérrez, director del Ministerio del Ambiente en Mérida, informó  que el ente a su cargo, con recursos propios, “recoge diariamente 180 toneladas de basura, debido a que la Alcaldía de Libertador no ha cumplido, ni está cumpliendo, con su responsabilidad de mantener la ciudad limpia”.
El tema es que ni la Alcaldía de Libertador, con sus acciones de poco o ningún impacto público, ni el propio Ministerio – con su plan alternativo –han logrado pasar de las buenas intenciones a resultados observables no un día o dos, sino que se ratifiquen con el paso de las semanas. Es decir: que la limpieza no sea cosa de un día, de un operativo, sino que la higiene urbana sea una lucha que se gane todos los días. Por ahora la basura va adelante en el marcador.


domingo, 17 de febrero de 2013

Dejar hacer, dejar pasar






Este comentario no tiene nada que ver con la economía. Lo digo por la frase que encabeza esta nota. Ese “dejar hacer, dejar pasar” – que proviene del francés laissez faire, laissez passer – está ligado a una corriente económica que abogaba por una absoluta y completa libertad del mercado, sin el más mínimo asomo del Estado (y de los gobiernos que lo representan).



Sin embargo, de ese dejar hacer-dejar pasar, nos interesa la postura de fondo: la de la no presencia del Estado, de la autoridad, pero ya en otros campos de la vida. Por ejemplo, el de normar y regular los espacios de la ciudad.



Pareciera que la Alcaldía de Libertador y la Cámara Municipal   aplican ese principio de no intervención en las acciones de algunos particulares sobre la ciudad. La proclama: “que cada quien haga lo que le venga en gana”. Y así se cumple al pie de la letra. Una ciudad sin gobierno, sin ley. La más pura expresión del “dejar hacer, dejar pasar” pero ya en términos urbanos.



Ejemplos hay muchos de lo que decimos. Es larga la lista de acciones concretas de apropiación del espacio de todos por parte de uno o varios particulares.



Un primer ejemplo de lo que ocurre frente a las narices de la municipalidad es la construcción de tarantines, sin ton ni son, al margen derecho del canal de bajada de la avenida Los Próceres a la altura de la entrada al barrio San José Las Flores Alto. Allí se cuentan ya siete estructuras (unas ya operativas otras en construcción) en una zona no sólo de claro uso público - ya que es el retiro de la avenida – sino de una ya advertida naturaleza riesgosa ante los derrumbes que allí se han sucedido. Día a día se levantan nuevas estructuras y los permisos para tales recintos no se ven por ningún lado. Parece que si usted desea construir un local comercial en plena avenida puede, si gusta, tomar cualquier espacio y levantar sin apuros su local, ya que no hay autoridad que le vaya a reclamar algo. Usted sabe: dejar hacer, dejar pasar.




Otro ejemplo: las paradas del transporte público, las esquinas e incluso los canales de desaceleración en las entradas de residencias y otros, son colonizados por líneas de taxis quienes incluso toman las paradas como oficinas. Son bienes públicos siendo usufructuados por unos particulares. La excusa de que están prestando un servicio público no es suficiente para justificar la entrega de estos espacios a las líneas de taxis, quienes llegan incluso a reclamar si alguien osa sentarse o usar la parada que ellos consideran de su propiedad. Claro, ellos saber que la política imperante es dejar hacer, dejar pasar. En este aparte sería reiterativo mencionar lo que ahora ocurre con los mototaxis, líneas que toman aceras, paradas, esquinas, plazas y cuanto espacio público existe, para levantar toldos y colocar allí sus oficinas y estacionamientos. Viva, pues, la libertad absoluta de hacer lo que les viene en gana. Al cabo, no hay autoridad que haga cumplir las normas. Ni autoridad local, ni de la Gobernación, ni alguna nacional.



Por supuesto que los nuevos basureros también se corresponden con esta realidad del dejar hacer-dejar pasar. Usted agarra las bolsas, colchones viejos, aquel televisor dañado, el sanitario que se rompió y los escombros del arreglo de la cocina y los puede colocar, sin problema alguno, en medio de cualquier avenida. La que a usted le guste. Ponga la basura que aquí no hay quien le reclame. Es tan cierto eso que cualquier paseo por  La Milagrosa, Cardenal Quintero, Las Américas o  Los Próceres, le puede confirmar esta nueva versión ciudadana de deshacerse de los desperdicios, tirándolos en medio de la avenida. La excusa de que el aseo no pasa regularmente es la bandera para que el gobierno diga: hay que dejar hacer, hay que dejar pasar.



Claro que quien aprovecha este desamparo urbano al que se ha sometido a Mérida, sonríe feliz porque  está saliéndose con la suya. Pero mientras esto sucede, a la ciudad, a Mérida, se le dibujan arrugas, cicatrices, marcas en la piel. Nuestra ciudad va perdiendo, de apoco, sus espacios que son, aunque cueste creerlo ahora, los espacios de todos. Como merideños lo que nos queda es no dejar hacer, ni dejar pasar a aquellas autoridades que no cumplen su rol, enérgico, eficiente y obligante, de detener la barbarie.