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miércoles, 2 de marzo de 2016

La limpieza de la ciudad: acciones integrales

La emblemática avenida 9 de julio, tal vez la ancha del mundo. La bella ciudad de Buenos Aire es un reto para la limpieza, por su tamaño y actividad comercial.

Todas las ciudades del mundo tienen a la limpieza como uno de sus objetivos primarios. Es decir: mantener la ciudad limpia es casi la primera bandera que debe enarbolar un gobierno municipal.
En Mérida, donde tenemos  una ciudad pequeña y aún controlable, el problema del manejo de los desechos sólidos ha sido siempre un trauma. No quisiera ver yo a alguno de nuestros alcaldes, de los últimos 25 años, intentando manejar una ciudad más compleja en cuanto a habitantes.
Claro, también es cierto que la nuestra (Mérida) es una ciudad con pocos recursos. Pero creo que los factores que favorecen tener una ciudad limpia son más que los que atentan contra ese propósito.
En todo caso, siempre es bueno mirar hacia los lados para saber qué ideas se ponen en práctica para alcanzar la meta de una ciudad limpia.
En ese sentido (o en esa búsqueda permanente) me encontré con estas ideas de la Alcaldía de la Ciudad de Buenos Aires, en Argentina.
Lo interesante del discurso gubernamental de allá es que la limpieza está atada a una cultura "verde" o ecológica. Es decir, para tener unn ciudad limpia cuenta desde el uso de una bicicleta hasta el ahorro de la energía eléctrica. Yo creo que es una visión interesante. No podemos desligar el acto de no arrojar papeles y desperdicios a la calle, con el acto de ahorrar agua mientras lavamos los platos.
Aquí van los datos argentinos. ¿Qué podemos tomar para Mérida?. Tomemos nota:

Trabajamos para tener una Ciudad más limpia. Por eso adjudicamos las rutas de recolección de residuos reciclables a 12 cooperativas de recuperadores urbanos, instalamos los nuevos contenedores, impulsamos las campañas a favor de la separación en origen, construimos los Centros Verdes, desarrollamos el Programa Escuelas Verdes y promovemos la utilización de las bicicletas, entre otras acciones.

Estamos haciendo que Buenos Aires sea una Ciudad Verde. Con pequeños cambios podemos hacer un gran aporte. Te invitamos a consultar estos Consejos Verdes. Llegó el día.


  • Usa la bicicleta. Con esto evitas sumar vehículos al tránsito y contaminación a la Ciudad. 
  • Usa los contenedores.  
  • Usa bolsas reciclables. Evita recibir las que no necesitas. Usa tu bolsillo, la cartera o llévalo en la mano. Reutiliza las que ya tienes para tirar los residuos o para la próxima compra. Las bolsas de plástico tardan 150 años en desintegrarse.
  • Cuida los espacios verdes. Utiliza los cestos ubicados en toda su extensión para tirar los residuos ocasionales. Los espacios verdes de la Ciudad, significan un pulmón importantísimo para depurar el aire de smog y polución.
  • Separa los residuos. Si pasa el camión recolector entregaselo directamente al recuperador urbano. Ponte de acuerdo con el encargado de tu edificio, para que él también los separe.
  • No dejes el agua corriendo. Enjabona todos los platos  y luego enjuágalos de una vez. Llena el lavaplatos y no dejes correr el agua. Arregla las llaves que pierden y gotean.
  • Ahorra energía. Usa lámparas de bajo consumo. Los cargadores/transformadores enchufados y los equipos electrónicos en posición "stand-by", también consumen energía eléctrica. Usa el aire acondicionado lo mínimo indispensable.
  • En  la ducha también debes estar pendiente del tiempo de uso. No te distraigas.
  • Usa la manguera regulada. No laves el carro con manguera: usa balde y trapo. Al limpiar patios y veredas, primero hay que barrer con escoba, embolsar los residuos y luego, usar la manguera. No usar el chorro de agua para empujar hojas o basura.
Más datos y la información ampliada en:
http://www.buenosaires.gob.ar/noticias/te-damos-10-consejos-para-lograr-una-ciudad-verde

domingo, 15 de marzo de 2015

El peso de los detalles





Ya hemos comentado en este mismo espacio que la ciudad es una de las más grandes creaciones humanas. Siendo espacio de relacionamiento y comunicación para la constitución de los enlaces que hacen posible la vida y la proyección de la especie, es fácil reconocer el carácter complejo de un entramado urbano contemporáneo.
Pero esta complejidad que enmarca el hecho urbano, no puede concebirse sin tener en cuenta una serie de condiciones mínimas que hagan posible la vida ciudadana.
Es decir, una ciudad requiere de un espacio físico en el cual asentarse y de una distribución y uso de ese espacio a partir de los intereses comunes. Se requiere una red vial eficiente, equipamiento, espacios para la recreación.
Igualmente deben funcionar de forma eficiente servicios fundamentales vinculados a la disponibilidad de agua, electricidad, telefonía, gas doméstico, estaciones de servicio, seguridad, transporte, por mencionar los más prioritarios.
Siendo así, la ciudad requiere, por lo tanto, autoridades eficientes, funcionarios públicos capaces de canalizar la puesta en funcionamiento de esos servicios y equipamientos.
El trabajo de los que ostentan la organización de las ciudades (alcaldías, concejos municipales, organismos descentralizados, institutos autónomos entre otros entes) debe basarse en planes que puedan ver la totalidad de la urbe como un sistema, pero no deben, por nada, descuidar los detalles cuya atención dispara ante los ojos de los ciudadanos la percepción de que la ciudad está en manos de gente competente.
A lo que queremos llegar es al hecho cierto de que para usted y para mí, para aquella señora que camina por la acera, o aquel joven que va camino al gimnasio, para el chofer de la buseta o para la mamá que va con su bebé a la guardería, la ciudad no se percibe ni se muestra con su bastedad y ramificaciones complejas, sino a través de los detalles, pequeños, sencillos, pero cruciales. Toda la percepción de lo bien o lo mal que los hacen las autoridades queda, pues, sujeta a la suma de esos detalles que, siendo atendidos de forma oportuna, delatan la calidad de gobierno que se tiene.
En el caso de Mérida, los detalles negativos con los que se consigue un ciudadano promedio, cuando sale al espacio público, son tantos y tan diversos, que no es de extrañar que se concluya con la sentencia de que “aquí no hay gobierno”.
Una plata reseca y muerta en una jardinera, la acumulación de basura en los bordes de la calzada, un pipote de basura repleto y sin recoger, una pared llena de publicidad desteñida, una acera sin pintura, un hueco en la vía… Todo suma pero para mal.

Los detalles son, en fin, una prioridad de la que a veces por su insignificancia las autoridades no se percatan. Pero por allí se les va el gobierno… 

domingo, 9 de junio de 2013

Fitven: una vitrina irrepetible



Mérida se prepara para ser sede este año 2013 de la Feria Internacional de Turismo de Venezuela (FITVEN). Está demás decir que estos eventos tienen entre sus principales objetivos servir de plataforma de promoción de lo mejor que tenemos en Mérida para mostrarle al turista, a quien nos ha visitado pero mucho más a quién todavía no nos conoce.

De allí que a poco menos de cinco meses del evento, es menester insistir a entidades como la Alcaldía de Santos Marquina, de Libertador y de Campo Elías, un plan responsable de atención a los espacios públicos que garanticen que durante el mes de octubre quienes nos visitan no se encuentren con el desagradable espectáculo de una ciudad enmontada y colmada de basura. No nos merecemos ese espectáculo. Es una vitrina para lo bueno, no para nuestras miserias e incompetencias.

Una nota sobre FITVEN puede leerse en: AVN

domingo, 3 de marzo de 2013

Ciudades limpias: ejemplos a seguir





Cuando más basura veamos en las calles y avenidas de Mérida; cuando más observemos a algunas personas lanzar la lata de refresco, la servilleta, el cigarrillo, el chicle o la bolsa de plástico sobre la acera, sin ningún remordimiento, más debemos aferrarnos a la posibilidad de acabar con este panorama de inmundicia, el cual no se merece ni Mérida, ni nosotros mismos.
Se que parece una contradicción: ¿Cómo tener esperanzas de lograr una ciudad pulcra si cada vez son más notorios los problemas con los desechos? En realidad debemos partir del uso del problema – evidente y maloliente por lo demás – como una fuerza para lograr cambios.
Pongamos el caso de Medellín, en Colombia. Era hasta hace una década una de las ciudades más violentas del mundo. El problema con el hampa común, las bandas organizadas, el narcotráfico, la guerrilla, los paramilitares y los sicarios llegó a tal punto que obligó a los ciudadanos y sus autoridades a actuar. Hoy, Medellín es una ciudad radicalmente distinta, con una criminalidad y violencia controlada. Un ejemplo de acción. Pero, eso sí, debieron ver las duras antes de comerse las maduras.
En el caso de Mérida pienso que debemos suponer que tanta ineficiencia municipal y estadal para con la limpieza, recolección y disposición de los desechos, aunado a un deterioro de la cultura ciudadana que lleva a la gente a convertirse en máquinas de ensuciar, podrían convertirse en la chispa que encienda las acciones de los ciudadanos más conscientes. Por cierto, algunas de esas acciones ya se están viendo (por ejemplo un intenso debate del tema en las redes sociales, acciones de algunos grupos ambientales, declaraciones de los políticos sobre el tema). En fin, un ambiente de tensión que, sin embargo, podría generar un cambio.
Pienso que las venideras elecciones para alcalde, deberían marcar un punto de inflexión en este sentido. El candidato o candidata que resulte victorioso en las elecciones para alcalde de Mérida, debe tener en su lista como acción fundamental, un proyecto sostenible, viable, coherente, efectivo, amplio y plural, en pro de convertir a Mérida en la ciudad más limpia de Venezuela. Esa debe ser una exigencia ciudadana. La basura en las calles nos puede hacer reflexionar, cada día, todos los días, sobre ese compromiso.
Como para no perder la inspiración, comparto la lista de las cinco ciudades más limpias del mundo, según la visión del portal www.nuestrorumbo.com, en un ameno e inspirador artículo publicado a mediados de diciembre de 2012 titulado Las 10 ciudades más limpias.
Aquí les reproduzco parte del material:
1. Calgari, en Canadá
Calgary es la ciudad más limpia del mundo entero, ubicada en la provincia de Alberta, Canadá. Esta gran ecociudad ocupa el primer lugar de la lista, entre otras cosas, por su gran cantidad de agua pura que hay en su tierra así como por la tan inteligente utilización que se le da. Poco tiempo atrás se ha abierto un centro de tratamiento de aguas residuales capaz de potabilizar hasta 100 millones de litros de agua por día.

2. Honolulu, en Hawái
La ciudad hawaiana de Honolulu es la más popular y una de las más frecuentadas al norte del Pacífico. La abundante y colorida vegetación decora cada rincón de la isla, dándole un aire renovado, puro y único. Cabe señalar que a pesar de que la ciudad esta poblada por unos 800 mil habitantes, cada uno de ellos entiende muy pero muy bien cuál es el valor de la sabia madre naturaleza y el contacto directo con esta es prácticamente sagrado, atacarla: un sucio pecado.

3. Helsinki, en Finlandia
Aunque muchos finlandeses dicen que su capital, Helsinki, es una ciudad gris y aburrida, la limpieza que tanto la caracteriza es tan innegable como admirable. Los inteligentes finlandeses han aprendido la importancia que tiene el medio ambiente y en compromiso con su cuidado, han diseñado complejos sistemas capaces de reducir el consumo energético de la ciudad al mínimo.

4. Ottawa, en Canadá
Nuevamente volvemos con otra ciudad canadiense, al parecer, personas que sin dudas saben como cuidar al medio ambiente. En esta oportunidad para mencionar a Ottawa, la capital de Canadá, ciudad que la UNESCO seleccionó como el sitio perfecto para realizar su prueba de “la biósfera de ecociudad”. Con avanzados programas de reciclaje, Ottawa es una de las ciudades más bellas, limpias y puras del mundo. Un gran ejemplo a seguir.

5. Minneapolis, en Estados Unidos
Popularmente conocida como “la ciudad de los lagos”, Minneapolis, la ciudad más poblada del estado de Minnesota, también es una de las más limpias del mundo. Esta ciudad cuenta con 20 lagos y bañados naturales en óptimas condiciones y esto se debe a dos factores en particular: el reciclaje y la tan importante educación. 





domingo, 8 de enero de 2012

Empezar por lo sencillo


Basura, basura y más basura. Cualquiera que se pasee por nuestras ciudades se encontrará con un panorama poco agradable ante la vista y el olfato. En algunas comunidades argentinas decidieron empezar por acciones sencillas como, por ejemplo, dividir la basura entre desechos secos y húmedos para ir avanzando en acciones de selección. También aplican planes especiales de recolección de desechos poco comunes antes de que vayan a parar a las calles. Aquí está en el anlace a esta experiencia.