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miércoles, 4 de junio de 2014

Cuidar la Creación desde la Ciudad: Misión Humana (*)





El presente trabajo forma parte de una serie de artículos elaborados por el Grupo de Investigación sobre el Espacio Público (Gisep) de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Los Andes, en el marco del Proyecto “Revalorización de la identidad del merideño a partir de su cultura, espacios y vida ciudadana” que emprende en conjunto con la Empresa Venezolana de Teleféricos C.A.  (Ventel). El objetivo de esta iniciativa es contribuir a la formación de ciudadanía a través del enriquecimiento de la vida urbana de la ciudad de Mérida, mediante el desarrollo de actividades culturales y turísticas en sus espacios públicos.



Por:   MSc. Marlene Morales Sueke

Cuando se trata de reeducar, reflexionar, rediseñar, la relación del ser humano con el resto de la Creación, la interacción de las ciudades con su patrimonio natural y cultural, creo necesario profundizar en nuestras herencias culturales y en el sentido trascendente de la vida. La actuación de cada ciudadano, y de las distintas instancias de gobierno, forma parte de la responsabilidad compartida que tenemos en lo que sucede y en lo que convertimos nuestra casa, escuela, vecindario, lugar de trabajo, la ciudad, nuestro país.

La naturaleza no es un saco de recursos a la disposición de una especie. La ciudad debe diseñarse pensando en ciudadanos con historia, culturas, que a la vez son ciudadanos de la Tierra. Es evidente ya, en nuestra Era, que todos estamos conectados. Sabemos, lastimosamente por propia experiencia, que mientras más descuidamos y abusamos de los otros seres de la Creación, no solamente dejamos de cumplir con nuestra misión como especie, dentro de la grandeza de la Creación, sino, además, nuestra vida personal y colectiva, nuestras ciudades, pierden calidad, riqueza, variedad, historicidad, estética, bioética, libertad, sentido.

La visión tecnocrática, cortoplacista, funcionalista, desarrollista, mecanicista y antropocéntrica del ambiente, aislada de las tradiciones culturales de los pueblos que respetan la Creación, ha sido condición y causa del deterioro de la vida en la Tierra, en la ciudad.  La Escuela, la Familia, como instituciones formadoras de consciencia, junto al gobierno (diseñador de políticas, planes urbanos y ciudades) necesitan superar el concepto mecanicista y tecnocrático de Naturaleza, Medio Ambiente o Ambiente, que cosifican y tecnifican al resto de la Creación, desvitalizándonos, y trabajar con una visión que incorpore el concepto holístico de Creación en la realidad urbana, cultural y natural, en la que está inserta la ciudad. Esto nos ayudaría a entender que somos co-dependientes, parte de una Unidad: la Creación toda. Tenemos historia y culturas compartidas en el espacio territorial en que vivimos; tenemos patrimonios naturales, artísticos, arquitectónicos, espirituales, que le dan identidad y arraigo a la ciudad que habitamos. Somos responsables de la existencia y continuidad de los otros seres de la Creación, así como de nuestros acervos culturales. La ciudad es una con su entorno natural, se cualifica así misma en el tipo de relación que establece con los demás seres de la Creación, su entorno natural, con sus diversos patrimonios culturales, su historia como pueblo. Formar consciencia en relación a esa visión de la ciudad no es responsabilidad solamente de las escuelas y los maestros, sino también de las familias, y de las distintas instancias gubernamentales.

En 1997 visité una Reservación indígena Návajo-Dinnee en Arizona, era un urbanismo de casas con jardines, con todos sus servicios, vialidad, comodidades, en equilibrio con su entorno natural y de extraordinario arraigo cultural ancestral. En 1998 la India hizo una prueba nuclear en el subsuelo. Ocurrió un fuerte temblor en Bolivia, en esos mismos días, que produjo pérdidas humanas y urbanas. Viajé allí a un Encuentro cultural con el pueblo indígena Aymara. Esa mañana, los abuelos y guías espirituales Aymaras hicieron una ceremonia. Fue allí cuando los escuché hablándole a la Tierra. . . como a una persona. Le decían: “Abuelita, sabemos que estás molesta porque te hirieron, perdónanos, abuelita. Tienes razón de estar molesta. Pero no te pongas tan brava. Perdónanos. Vamos a cuidarte.” Cada uno le hablaba a la Tierra desde la más espontánea ternura. Fue la primera vez que supe que la Tierra no era apenas un planeta con gente, ciudades y animales adentro. Ni tampoco un espacio lleno de recursos naturales renovables o no, lo cual ya es mucho decir. La Tierra era además, es, un ser, otro tipo de persona, que siente dolor, que ansía cariño, que necesita de nuestro cuidado. Necesitamos bajarnos del pedestal de la tecnocracia y la burocracia, y ser humanos. Si queremos sobrevivir y tener una vida trascendente.
Creo que uno de los grandes aportes de las culturas indígenas al mundo es, precisamente, su cosmovisión y su práctica asertiva del cuidado de la Tierra, de diseñar conglomerados urbanos en armonía con la Tierra. Es una enseñanza continua, en todos los ámbitos culturales, presente en su cotidianidad. El Amazonas ha podido sobrevivir gracias a la cultura respetuosa de toda vida, practicada por esta diversidad de pueblos indígenas a lo largo de siglos y milenios. Ha habido tantos tipos de urbanismos-verdes como culturas indígenas hay en América. En sus Mitos, están las semillas que traen enseñanzas para el día a día. Pueblos, como el Pueblo Wayuu, con preciosas y complejas cosmovisión que tienen como su deber cuidar a plantas y animales como a sus hermanos. Los Whötuja del Amazonas venezolano hablan siempre de la necesidad de pedir permiso a los Dueños (el Creador) antes de visitar, habitar, o usar lugares, animales o plantas. Otro Mito de Creación de pueblos indígenas del Amazonas colombiano, luego de narrar cómo los distintos seres han sido creados por el Creador Moo Buinaima, dice: “Entonces el Creador decidió hacer a un ser, el último, éste se encargaría de cuidar a sus hermanos: plantas, animales, piedras, ríos, montañas. Entonces se le dio el pensamiento para que pudiera cumplir su trabajo bien, para que se comunicara con el Creador.” Allí, la enseñanza. Venezuela, país donde existen más de 35 diferentes culturas indígenas tenemos muy a la mano la posibilidad de que nuestros niños y jóvenes se cultiven en este legado cultural de respeto y cuidado. El hábito de cuidar la ciudad y sus patrimonios, pasa por aprender a cuidar la Creación de la que somos parte. / Continúa.

(*) Parte 1 de 2



lunes, 6 de junio de 2011

La peor ciudad del mundo para vivir


Hablamos de Norilsk, situada en pleno corazón de Siberia, en el norte de Rusia. Se trata de una de las diez ciudades más contaminadas del mundo, donde las condiciones de habitabilidad resultan realmente difíciles. Metete aqui si te quieres contamir

viernes, 6 de febrero de 2009

Volaron en Mérida

Tras varias semanas (o fueron meses, sí) de ausencia, retomo con nuevos bríos la página de MI CIUDAD. Lo hago con lo que me gusta hasta el vicío...Los aviones. Y con ellos, los aeropuertos. Ocurre que en Mérida el aeropuerto local, el Alberto Carnevali, es uno de los símbolos de la ciudad. Además, vista desde el aire, Mérida tiene la marca de los mil 600 metros de pistas, notablemente el elemento urbano más notorio en la estructura de la ciudad. Creo que han faltado propuestas para lograr que el aeropuerto no tenga un signo tan marcadamente cohartante de la fluidez de la ciudad. Digo yo, alguna idea que haga que por ejemplo avenidas como la Urdaneta y la 16 se comuniquen en algunos puntos ...Por ahora les dejo este video que nos recuerda los vuelos que desde la pequeña pista del aeropuerto local hacían los 727-200 con sus 80 toneladas.


viernes, 31 de octubre de 2008

Seres de cola





No me refiero, para nada, a los animales como perros, gatos, caballos y en general cualquier ser no humano que exhiba su colita. Para nada. Hablo de nosotros, los venezolanos, amantes, por lo visto, de las colas. ¿De dónde saco semejante conclusión?. Pues de la propia realidad. Ah! y de los comentarios de muchos para los cuales las colas no son, para nada, síntoma de problemas sino más bien de progreso. La cosa es así...Si usted va a un banco y no ve gente, pues resulta que allí anda algo mal. Eso de un banco sin colas es indicio, para los entendidos en colas, que esa entidad no es confiable. Es decir, hay que meterse en una de esas colas que salen y le dan la vuelta a la cuadra, ya que, allí sí, estamos en presencia de un robusto banco. La cola lo dice.
Ni que decir de un restaurante - lujoso o de comida rápida - donde no tengamos que esperar. Si no hay nadie o hay poca gente, la conclusión - para la cultura local - es que la comida es mala o hay gato encerrado (o asado, con el perdor de los defensores de los animales).
Y por allí sigue la cuenta. Una ciudad sin colas es un pueblo perdido.No señor, ciudad que se respeta tiene que tener sus buenas colas, porque si no...Bueno, no es ciudad. Colas en el supermercado, en el centro de comunicaciones, en el Colegio, en el cajero, en el consultorio del médico.
Nada de esto fuese malo sino fuera por nuestra irremediable tendencia de maldecir la cola cada vez que le vemos la cara.

martes, 14 de octubre de 2008

La ciudad en video

Seguimos presentando aproximaciones a la ciudad de Mérida. Uno de los mejores momentos que podemos vivir los merideños, desde el punto de vista visual, es tomar la vía hacia El Morro y ascender hasta tener la ciudad a nuestros píes. Desde la vía que lleva a Jají, también se pueden lograr fantásticas vistas. Son imágenes que enamoran y que por algunos momentos nos hacen ver la ciudad como un todo y no percibir los detalles que nos suelen abrumar cuando andamos en sus calles, o cuando intentamos desplazarnos, con poco éxito, por sus avenidas. Les dejo un video para que vean que Mérida no sólo es linda de cerca - pese a esos males que debemos desterrar - sino que también, como suelen decir los jovencitos "tiene un buen lejos".

jueves, 9 de octubre de 2008

FELIZ CUMPLEAÑOS, MÉRIDA



Mérida cumple hoy 450 años de fundada. La ocasión es motivo de alegría para las cerca de medio millón de personas que habitamos esta singular ciudad de los andes venezolanos. Para empezar la celebración, los invito a pasearse por una de las mejores páginas web que existen sobre Mérida, y en la que con modernas técnicas de fotografías panorámicas, en 360 grados, podemos acercanos mejor a la cumpleañera, en este caso Mérida, Mi Ciudad.

Por favor hagan clik en el enlace de Mérida 360 para acceder a las vistas de la ciudad.
Por cierto, la imagen que acompaña a esta entrada es una fotografía tomada por Iván Castro, turista guatemalteco que visitó la Catedral de Mérida y obtuvo esta hermosa fotografía de un vitral del techo de este popular recinto religioso merideño.Una foto apropiada para decearle paz y bien a Mérida.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Mérida cumple años en todos los SENTIDOS




La ciudad de Mérida, nuestra ciudad, mi ciudad, estará mañana jueves 9 de octubre celebrando sus 450 años de fundación. Es una ocasión especial para dedicarle todos nuestros sentidos. Me refiero a la necesidad de verla en todos sus ángulos...De cerca, de lejos, en detalle. Mirar la vastedad de la sierra monolítica que nos rodea. Pero también ver el esplendor de una flor que estalla llena de color en cualquier rincón de un parque. Ver la inmensidad del esquivo cielo merideño, su azul diáfano, un azul que no es azul de este mundo. Pero ver también los surcos de la mano del abuelo que se sienta en un banco en la plaza Bolívar.
Oler la ciudad. Con sus esencias de pino viejo, como esas que se desprenden de las cercas del Liceo Libertador. Pero también sentir el golpe del monóxido que abofetea. De los aires que llegan impregnados de leña (sí, aún llegan esos olores) o el que nos recuerda la violencia de la protestas, gases lacrimónegos que nos quitan el aliento y nos aturden.
Una Mérida en todos los sentidos es una Mérida que se saborea. ¿A qué sabe Mérida?. A arepa de trigo, a vino de mora. A champiñones con cilantro...Sabe a los inventos heladeros de Don Manolo, alquimista de barquillas que antes eran queso, y ahora ya no. Sabe a miche callejonero y a café mañanero. A tunga y a fresas con crema.
Y sus sonidos. Mérida aún deja escuchar la marcha eterna de sus ríos, apaciguada, más bien sometida, por el ruido de los carros y las motos, los buses y camiones. Mérida no ha perdido la costumbre de dejar que en la mañana los pájaros se asomen a los balcones de los edificios para despertar a los vecinos retrasados. Se oyen murmullos en la montaña, ecos de otros tiempos, la voz de los encantos que vigilan la ciudad. Si se hace un esfuerzo, se escucha el silencio de los páramos que llegan hasta aquí a alborotarnos los pensamientos.
Se toca. El tacto en Mérida es fundamental. Se toca la nieve. Muchos dedican sus vacaciones a lograr ese exótico gusto tropical de tocar nieve en la caribeña Venezuela. Se toca la madera de los jugueteros, se toca la cobija bondadosa que nos aleja del frío. Se toca el cabello alborotado de los niños de la ciudad, la pansa hinchada de una madre que espera al próximo merideño. Se tocan las puertas para que nos salude un rostro amigo del otro lado, se toca la corneta para que se apure el carro de enfrente. Se tocan las manos de ls madres, se besa la frente de las abuelas, se toca el cielo desde mi ciudad. Mañana Mérida cumple años. Yo lo celebraré en todos los sentidos.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Si tienes una idea...Regálase a la ciudad



Aunque muy poco publicitado ( al menos esa es mi percepción) el concurso 100 Ideas para Mérida, es una inicitiva excelente y de lo mejor que se le entregará a la ciudad de Mérida en estos 450 años de vida. La Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (Fundacite-Mérida) funge de ente organizador al lado de la Alcaldía del Municipio Libertador, es decir, el gobierno de la ciudad. La idea, de estas ideas, es muy sencilla. Se le pide a los habitantes de la ciudad que envien una o hasta tres ideas, con una extensión explicativa de una cuartilla, o 25 líneas de texto. En esa breve exposición el interesado en la ciudad podrá plantear una idea que estime le será útil a la ciudad y sus habitantes. Pueden ser ideas muy sencillas y que solventen un problema puntual, hasta ideas más ambiciosas y que busquen responder a situaciones urbanas de mayor trascendencia. Las ideas, son todas bienvenidas. Haciendo click en el enlace respectivo podrá acceder al resto de la información. Eso sí, apúrese porque la recepción termina el DOMINGO 14 de septiembre. (Con todo y prórroga)

martes, 2 de septiembre de 2008

Alguien debe pensar el tránsito..!Qué tal un centro de gestión!!














“El Ayuntamiento de Marbella proyecta contar en el futuro con un centro de gestión del tráfico para desbloquear la circulación, cada día más intensa”. Así comienza el artículo de prensa que bajo el título El Ayuntamiento de Marbella proyecta contar en el futuro con un centro de gestión del tráfico para desbloquear la circulación, presentó el diario malagueño Sur.

Al igual que Mérida – la venezolana - Marbella es una ciudad turística, aunque su turismo tenga que ver más con playas, sol, y arena, más que con montañas altas, frías y nevadas. En todo caso la similitud con Mérida, mi ciudad, es que ambas urbes son de proporción más bien modesta. En el caso de Marbella, esta ciudad posee 140 mil habitantes versus los 250 mil de Mérida. El dato sobre la población metropolitana de Marbella no lo tenemos a la mano pero ya sabemos que el de Mérida indica que los municipios aledaños y la propia ciudad suman cerca de 500 mil habitantes.

Otros datos nos indican que Marbella es una ciudad fundamental de la llamada Costa del Sol, perteneciente a la provincia de Málaga, en la comunidad autónoma de Andalucía, situada a orillas del Mediterráneo, entre Málaga y el Estrecho de Gibraltar y a las faldas de los Picos Sierra Blanca y Juanar.

Lo interesante de Marbella es que pese a su proporción, ya está buscando soluciones para hacerle frente a la crisis del tráfico vehicular.

Acá en Mérida pasan los años y la ciudad sigue viendo como se reduce la posibilidad de darle soluciones coherentes y constantes, además de efectivas, al ya insoportable tema del precario desplazamiento por calles y avenidas de la ciudad. Marbella hace lo suyo…Hagamos nosotros lo nuestro.

martes, 29 de julio de 2008

Hacedores de "colas" y otros inhumanos





Con atención y hasta solidaridad leí el artículo Trampas Urbanas que escribió Andrés García Lorca, habitante de la muy añeja ciudad de Almería, en España. En su escrito, casi que un testamento de impotencia, García Lorca se queja de la proverbial incapacidad de los administradores de esa ciudad en lograr asumir el corte (o cierre) de vías, como un asunto que merece atención y planificación, y no como un mero acto de colocar vallas, y vaya usted a saber que hace con su vida cuando bajando por la avenida se consigue conque está cerrada porque están haciendo un trabajo de reparación de la calzada, del agua, de las líneas telefónicas, obras que invariablemente llevan el cartelito "trabajamos para usted", especie de cruda broma espetada en el rostro. Amigo Andrés: del otro lado del charco es lo mismo. En nuestra Mérida, Mi Ciudad, algunos funcionarios son hacedores de colas. Sin notificar mucho cierran una vía. El sufrimiento para los merideños es aún más rancio ya que debemos aguantar la cola de vehículos, sin la posibilidad de tener una alternativa a la mano, una vía que nos lleve a escapar de la cola, de los hacedores de colas y de los inhumanos que ven la ciudad como un territorio que de vez en cuando en visitado por seres humanos.

lunes, 7 de julio de 2008

Así en la tierra como en el cielo




Vaya que uno se lleva cada sorpresa cuando hurga en Internet. En días recientes me sorprendí con unos vídeos y la denuncia de desatención en hospitales de Estados Unidos. En efecto, un hospital de Nueva York y otro de Los Angeles, de costa a costa, fueron escenarios de una triste realidad, tal vez muy cotidiana para los que vivimos en latinoamérica: la desatención en los servicios de emergencia que llega al punto de dejar que pacientes mueran ante la falta de una mano piadosa de algún médico que socorra al moribundo. Como era de esperarse son los látinos y los negros los que quedan mal parados en esta realidad, tal como ocurrió en New Orleans cuando arremetió el huracán Katrina.

La percepción de que son países muy desarrollados nos hace olvidar que también por allá existe la corrupción, la burocracia, la ineficiencia aunque, seguro, en menor dosis que por estas latitudes. No hay escenario perfecto entre cielo y tierra.

En lo que se refiere a las ciudades, fíjense el triste espectáculo de estos parques públicos de Murcia, España, ciudad en la que ciertas autoridades parecen emular a nuestros peores ejemplos de gobernantes.

viernes, 4 de julio de 2008

Vender las ciudades: el nuevo reto de la gestión urbana

Vender una ciudad puede resultar una frase un tanto chocante. Es como si habláramos de vender una silla, una bicicleta, un televisor. Pero, parodiando el discurso bíblico, "en verdad se vende". Y no se trata - aunque aquí caben las distintas visiones ideológicas - de un asunto meramente mercantil. La venta de la ciudad puede lograr, al menos así lo propugnan los gestores del marketing urbano, beneficios ambientales, patrimoniales, culturales y económicos, nada mal para los que viven en la ciudad que aspira lograr un sitio en las preferencias de turistas, visitantes pero también de inversiones, corporaciones, gobiernos y todo tipo de entes.
En nuestro caso, Mérida es una ciudad que desea destacar en el concierto de opciones turísticas. Pero lo mismo vale para lo cultural, para lo académico. Una estrategia de mercadeo de la ciudad apunta a lograr el posisionamiento del producto Mérida en el contexto nacional y mundial. Un artículo que habla del interés de la ciudad de Buenos Aires por venderse, nos puede dar idea de lo que hacen ciertas urbes para no pasar al anonimato en un mundo de ciudades.

miércoles, 2 de julio de 2008

Por proyectos no nos quedamos


Hoy asistí al penúltimo de los encuentros planificados por el Departamento de Materias Históricas de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Los Andes. Hablo del Coloquio Mérida 360 grados en 450 años de historia, que desde el pasado mes de abril reúne cada miércoles en el seno de la facultad a especialistas, estudiantes, investigadores y público en general interesados en el tema urbano enfocado, como era de esperarse por el nombre de la actividad, en hacer lecturas de la ciudad de Mérida desde distintas perspectivas.
Me agradó el foro porque sirvió para que conociéramos, unos 60 asistente a la exposición, varios proyectos que existen, diseñados para establecer respuestas específicas a varios problemas de la ciudad. Por ejemplo, diseño de zonas peatonales y recuperación de fachadas, integración de espacios universitarios con las áreas de la ciudad, propuestas viales que buscan mejorar la movilidad de la ciudad, mecanismos para conciliar el proyecto del sistema de transporte masivo con la cuidad, recuperación de zonas verdes...En fin. Como dice el título de esta entrada, por proyectos no nos quedamos.
Claro, que ante tantas ideas uno se pregunta ¿Cómo convertir estos planes, proyectos y propuestas en acciones efectivas para la ciudad?. La respuesta la dieron varios de los asistentes quienes, ante la presencia de algunos candidatos a cargos públicos en la audiencia (en Venezuela, recordemos, elegiremos alcaldes y gobernadores en noviembre próximo) propusieron, entre otras acciones, crear una oficina que permita. vincular a todos los actores con incidencia en la ciudad (gobierno, universidad, ciudadanos, empresarios). Además se insistió en la necesidad de que los especialistas universitarios mercadeen mejor sus propuestas y no esperar a que los políticos - poco dados a estros menesteres de las ideas creativas - sean los que tomen la iniciativa. Pese a cierto aire de desesperanza ante lo que no podemos alcanzar a mi me gustó el foro. Hay que ser optimista y trabajar para seguirlo siendo. La foto muestra trabajos del trolebús en la avenida 16 de septiembre.

domingo, 11 de mayo de 2008

Llenar la ciudad de contenidos



Barcelona, Madrid, ambas ciudades en España y Bogotá y Medellín, en Colombia, no dejan de aparecer en las referencias al tema de la gestión urbana cuando de noticias se trata. De hecho tengo activado el sistema de Alertas de mi correo Gmail y de 10 noticias que regularmente me llegan, casi la mitad vienen fechadas en España o Colombia. En realidad toda persona que haya tenido un breve acercamiento a las preocupaciones sobre el destino de las ciudades, comprende de inmediato que más allá de los discursos y la teorización sobre las soluciones, lo que resalta, al final de cuentas, es la práctica y las referidas urbes tienen de eso mucho que mostrar. Los invito a conocer una interesante disertación sobre "el contenido de las ciudades" que brindó Alejandro Echeverri, director de proyectos urbanísticos de la Empresa de Desarrollo Urbano de Medellín durante la administración de Sergio Fajardo, cuando fue invitado por el Diario de Occidente a un foro sobre la vivienda en Cali.

martes, 6 de mayo de 2008

Tanta falta nos hace la gente que la inventamos


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lunes, 28 de abril de 2008

A 114 años del terremoto más cruel



El 28 de abril del año 1894 la ciudad de Mérida, y en general toda la zona andina de Venezuela, sucumbió ante el peor sismo que recuerden sus habitantes. Aunque hay relatos de un cataclismo ocurrido en 1610, cuando la población era escasa y disgregada, fue el Terremoto de 1894 el que con mayor dureza ha tratado a los merideños. Jaime Lafaille, uno de los científicos que trabaja en la Fundación para la Prevención del Riesgo Sísmico (Fundapris) de la Universidad de Los Andes, nos presenta algunas consideraciones a la hora de hacer lectura de las historias escritas que produjo aquel evento natural. Por otra parte presentamos un enlace que recoge la opinión sobre los escritos dejados por Don Tulio Febres Cordero, hombre culto y acucioso, que sufrió las penurias del sismo pero tuvo tiempo para tomar datos reveladores de la magnitud de la catástrofe. Este segundo escrito se ubica en el diario Frontera .